En el corazón del valle de Sóller, uno de los municipios más bellos y auténticos de Mallorca, se sitúan Can Abril, Casa Bougainvillea y Solleric Petit Hotel. Tres pequeños hoteles boutique que permiten descubrir la isla desde otro ritmo: el de los pueblos con alma, los comercios de proximidad, los paisajes que invitan a detenerse y los alojamientos donde cada detalle está pensado para desconectar del ruido.
Patios interiores, desayunos tranquilos, calles de piedra y la Serra de Tramuntana como escenario de un verano diferente. Lejos de la Mallorca más concurrida, estos tres refugios ofrecen una experiencia íntima y serena, perfecta para quienes buscan recuperar algo cada vez más escaso durante el verano: tiempo, silencio y autenticidad.